14/5/2008

UN PASEO POR LA HISTORIA DE SABANA GRANDE

Si realizamos un recorrido desde Plaza Venezuela hasta Chacaíto, ahora que nuestro boulevard ha sido recuperado, podemos conocer bastante de su historia. El boulevard, fue antiguamente una avenida transitable y conocida como Calle Real. A la salida del Metro Plaza Venezuela, está en la esquina el edificio Los Andes, éste fue el primer edificio residencial de la zona, cuando Caracas comenzó a crecer hacia el este. También si de primeros edificios se trata, la Torre Lincoln fue el primero en su tipo que se construyó para oficinas. En la Torre La Previsora, funcionó desde su inauguración el único cine dedicado a las películas no comerciales, o sea, que no pasaba películas de la industria capitalista de hollywood sino cine artístico y de vanguardia. Saliendo del metro hallamos una estatua recientemente inaugurada dedicada a Francisco de Miranda, que a decir verdad, creemos que el Generalísimo, merecía algo mejor... El emblemático cine Radio City, está actualmente cerrado, pero al parecer lo va a rescatar la Alcaldía Metropolitana. Mientras esperamos que esto sea muy pronto, no olvidemos al pasar por allí, mirar hacia arriba donde está la imagen del águila. Pero si de puntos emblemáticos tenemos que hablar, no hay otro como este: El Gran Café. Allí se reunía siempre la gran bohemia caraqueña.
Henry Charriére, conocido mundialmente como "Papillón, el preso de Cayena"- al final de la década de los años 50, fue quien fundó junto a unos socios italianos, lo que en esa época se conocía como el Grand (terminada entonces con D en francés) Café. La autobiografía de Charriére, dio lugar a la conocida película "Papillón" que en 1973 fue protagonizada por Steve Mc Queen y Dustin Hoffman. Un periodista que lo entrevistó pocos años antes de su muerte, le preguntó sobre su estancia en nuestro país, de la siguiente manera: "¿Alguna vez lo molestó la policía venezolana, sabiendo quien era usted?" Y "Papillón" contestó: "En realidad no. Sólo cuando mataban a algún francés venían a interrogarme. Venían al salón que yo tenía en Caracas. Te aclaro que no era un lugar muy decente, pero yo tenía que hacer dinero. Si no fuera por mi respeto a las damas, hubiera puesto un prostíbulo, así que decidí explotar a quienes explotaban a las mujeres e instalé una casa de juego..."
También en esa misma esquina donde está el Gran Café, pintaba el conocido artista Pascual Navarro, por eso esa calle tradicionalmente lleva su nombre, aunque nos sorprendió que el cartel en la esquina no lo señale de esa manera. ¿Qué sucede con esto? le preguntamos a las dos alcaldías...
Navarro también se reunía por allí con otro gran maestro de la pintura, Mateo Manaure. También el ex presidente, Juan Domingo Perón durante su exilio de Argentina, tomaba aquí su café todas las tardes, acompañado de sus perros y del veterinario de estos.
Hasta los años 70 había dos grandes peleterías para las mujeres que viajaban al exterior en países muy fríos (¡menos mal que ya no existen!), también muchas joyerías y para las costureras, la Calle Real era "el sitio" por las muchas y buenas tiendas de telas y mercerías de las cuales quedan Capri y Antonia, al igual que todas las tiendas especializadas para pintores y arquitectos. Ya en la década de los años 80 en el Gran Café comenzó a reunirse la llamada Banca Suiza, aquel grupo tan grande de jugadores de carreras de caballos, que pululaban en esa esquina con la Gaceta Hípica y bolígrafo en mano, apostando ilegalmente sin que los gobiernos de la cuarta hicieran nada por impedirlo.
Es más, funcionarios y policías compartían aquellas ganancias... Afortunadamente más adelante también se juega.... pero ajedrez...
Por esa zona hay restaurantes famosos, como por ejemplo el "Jaime Vivas" célebre porque se decía que allí se comía el mejor pabellón de Venezuela o "La Tinaja" con más de 50 años sirviendo comidas; y qué decir de la "Barbería Briston" donde se afeitaban los políticos y famosos. Allí "Pepe" conocido como "El barbero de Caracas", atendía a veces en sus casas a Rómulo Betancourt, Renny Otolina o José Luis Rodríguez.
Toda esa zona era conocida en los años 60 y 70 como la República del Este, y era permanentemente frecuentada por intelectuales y artistas. No se puede pasar de largo sin entrar a la vieja Galería Bolívar con murales y tallados de piedra en sus paredes, figuras en las que generalmente nunca detenemos nuestra mirada. En la Panadería 900, paramos a saborear los golfeados más sabrosos de Caracas, que nada tienen que envidiarle a los del Junquito. Allí mientras comemos podemos observar dentro, tres fotografías de la vieja Sabana Grande. La buhonería, hoy desaparecida -y deseamos que continúe así- comenzó en los años 1980, pero sólo con libros, discos de acetato y artesanías. La calle Unión que va del boulevard hacia la Casanova es la única calle que nunca tuvo buhoneros, es la más limpia y ordenada.
Sabana Grande no es sólo el boulevard sino la avenida Francisco Solano y la avenida Casanova. El boulevard es comercial, la Solano, de tascas y restaurantes y la Casanova de "mala vida"....
Las personas mayores aún pueden disfrutar de boleros y música de antaño en "Triana Tropical" un salón de baile dentro de Pasaje el Recreo. Y bajando hacia la Solano López no hay que perderse el otro mundialmente famoso salón de baile salsera el "Maní es Así". En Galerías Eliseo haciendo diagonal con la Jefatura de El recreo, hay dos pequeños locales, uno el restaurante Coliseo súper famoso por su buena comida criolla y un taller de viejos y ya casi desconocidos relojes... Vale la pena ver por fuera el edificio Gran Solano que hace muchos años era toda una torre dedicada a la venta de oro y joyas y llegando a Chacaíto, en lo que ahora es la panadería Roce, antiguamente funcionó la única agencia de carros Roll Royce que hubo en Venezuela. El cine Broadway, casi frente al centro comercial, lamentablemente ahora se ha convertido en la sede de una secta religiosa....
Un poquito más adelante, está el callejón de los artesanos guajiros por donde es obligatorio bajar para conocer toda la artesanía, tanto guajira cono de todo el país. Y no se puede dejar este paseo sin entrar a la librería La Pulpería del Libro, bajando hacia la Solano, frente a la sede central del Banco Industrial de Venezuela. Es imperdible porque allí se encuentra lo incontrable...